DEBORA
Primer Acto:
Manuela- Es un verdadero acontecimiento lo de tu próxima boda con camilo. Toda la gente chic no hace mas que hablar de eso. la noticia a causado un revuelo tal como si se tratara de algo normal y corriente. ¡es que la gente habla mucho! Por cada 10 mentiras se dice una sola verdad; y esta debe ser siempre un agravio.
Debora- ¡Cursilerías y mas cursilerías! (con extrañeza) me tienes intrigada.¡Cuéntame!
Manuela- (Disimulando sorpresa) Maledicencia y barbaridades. ¡Que se yo! que si esto, que si aquello. Habladurías con el solo fin de molestar. Tu bien conoces a la humanidad.
Debora- !caramba¡ estoy toda confundida. No entiendo a que te refieres. un matrimonio es la cosa mas natural del mundo: dos seres que se comprenden se quieren y se casan, !y eso es todo¡
Manuela- bien sabes como es la gente.El simple indicio que haga presumir un acto feliz, es de por si motivo suficiente para tratar por todos los medios de destruirlo.
Debora- y en mi caso que es lo que buscan, sueguramente que no me case con camilo.
Manuela- Eso mismo pienso yo. Envidia y nada mas. Sobre el se tejen muchos comentarios adversos; hasta irreverencias, que perjudican la integridad de un hombre...
Debora- !ja ja ja ja ja¡ !esto era lo que faltaba¡ poner en tela de juicio la rectitud de camilo.
Manuela- Algo mas de rectitud, hablan hasta... bueno, como te diré, atrocidades...
Debora- (con angustia) acababa de decir que me tienes desesperada (entra a la otilia).
Doña Otilia- ¡Hola Manuela!
Manuela- Hablando aquí con Debora, de todo un poco. Y usted siempre tan elegante; se deja ver que don Manlio tiene una buena mano, lo que evita que a su mujer no se le acumulen años.
Doña Otilia- ¡Ni tanto! ¡Tranquilidad de espíritu y conciencia limpia!
Manuela- Dos cosas primordiales, que la gente de ahora se empeña en destruir.
Debora- Pero que si se utiliza una buena coraza, las maldades no harían mas que rebotar.
Doña Otilia- Por eso desde ahora empiezan mis consejos para Debora, de manera que no la coja de sorpresa su nuevo estado,cuando comiencen las malquerencias a tratar de penetrar hasta en su propio hogar.
Debora- No haré otra cosa que imitar tu vida ya que ese ejemplo servirá de norma, con base a robustecer mis creencias, de que de tal madre tal hija.
Doña Otilia- Y no se piense que todo ha sido un mana del cielo. El resultado de las cosas es casi siempre el esfuerzo que se hace para conseguirlo. Es necesario poner a un lado ese fatalismo de entrega, cuando se piensa que es un hado misterioso el que teje nuestros destinos. Seria una telaraña tan sutil, que cualquier ventolera acabaría con su fragilidad.
Manuela- Hay una creencia general, doña otilia, y es de que nadie puede combatir a lo inevitable. De haí proviene aquel dicho mesianico: lo que esta escrito, escrito esta.
Doña Otilia- ¡Fatalismo musulman! Aceptar lo que venga sin asomar ni un gesto de rebeldía. La enseñanza que he recibido en mi propia vida, lanza a creencias contrarias.
Manuela- Su hogar se ve tan feliz que es la admiración de todo el que lo visita.
Doña Otilia- Ahora porque ya esta hecho. (señalando con un dedo hacia la puerta de la calle) Contra ese umbral se han estrellado todas las murmuraciones que han intentado pasar hacia adentro. No prestar oido hacia nada que venga de afuera, ni aun bajo el disimulo de algo grato que se quiera ofrecer.
Manuela- Pero es difícil asumir esa aptitud en forma permanente ya que seria igual que llevar una vida de ermitaño.
Doña Otilia- quizá no me he sabido explicar,xq no somos no somos unos antisociales, ni las puertas están con llaves constantemente; sino que se debe usar un poco de sentido común para conocer cuando es sincera la manifestación que se esta haciendo. Osea saber con exactitud cual es el momento preciso en que se esta ofreciendo una cosa sin esperar el pago correspondiente.
Manuela- Yo creo que seria un martirio vivir bajo una duda constante, al no poder adivinar quien es sincero y quien no.
Doña Otilia- Esas negaciones mi amiga vienen con los años. A tu edad es florido. Logico, que seria de tu vida, todo sueños, todo ilusiones, asi de una vez comenzaras a ver las cosas con suspicacia e incredulidad. La experiencia llega, cuando desgraciadamente ya es tarde.
Manuela- Quien la oye a usted hablar piensa que a tenido mucho sufrimiento.
Doña Otilia- Si supieras que no, xq te repito, la maldad no ha tenido aquí puerta franca. Les hablo asi hoy por lo que estoy de oirle a los demas.
Los que creyendo en otros han sucumbido victimas de su propia credulidad.
Debora- Te agradezco los consejos, mama, pero no es nada promisor lo que estoy escuchando.
Doña Otilia- Y, que como pensaras todo lo digo por ti. dificulto un ser que crea mas que tu en la bondad de todo el mundo. Ti enes una habilidad pasmosa para aceptar creyendo todo lo que dicen. Y al insinuarte algo contrario a lo que piensas, supones entonces que son habladurias y malquerencias.
Debora- Delante de Manuela hablamos hablamos en confianza cítame un caso, Por ejemplo
Doña Otilia- ¡Con mucho gusto! Tu matrimonio.
Debora- ¿Que hay de malo en ello?
Doña Otilia- De malo nada, pero de inseguridad mucho. Tanto tu padre como yo te lo hemos dicho varias veces seria conveniente esperar un tiempo mas.
A ese señor Camilo no lo conocemos todavía; sino apenas lo que dice la gente. la misma gente que no sabemos si te desean un bien o un mal. Por eso mis reconvenciones anteriores.
Manuela- perdone, misia otilia, pero creo que es un deber hacer también mis comentarios, debido a la amistad sincera que me une a debora, y desde luego, siempre que usted no se oponga.
Doña Otilia- ¡No Faltaba mas! puedes hablar cuanto quieras, con gusto te oire.
Manuela- (Con cinismo) Hasta ahora todo lo que se habla de este señor es extraordinario. tiene muy buena posición económica, lo suficiente como para halargar a cualquier mujer. es un elemento muy tratable, simpático algo retraído, pero esto es asunto de caracter. Resumiendo, como corrientemente se dice: un partidazo. Ninguna mujer sensata se atrevería a rechazar a un príncipe azul semejante. y no es ningun imberbe, decidor nada mas que de palabras bonitas, es un hombre completo, que pasa de los 35 años; lo que de por si es una garantia de mayor seguridad, y con madurez suficiente como para saber que esta haciendo. cuando un hombre a esa edad resuelve casarce es porque a sentido ya la fatiga de tanto traginar en blade, sin el calor de un hogar...
Doña Otilia- ¡que buen panegirico para llegar a los curules! Con tantas bondades y... soltero: mal pitio...
Debora - ¡Caramba mama! Con tu eterna desconfianza. ¡A un hombre de esa finura provoca hacerlo feliz!
Doña Otilio - Eso es lo que te provoca a ti, que eres ingenua y sencilla. ¡Sabra Dios que tendra entre manos semejante conquistador!... (Se sienten unos pasos, haciendo su entrada don Manlio).
Don Malio - (Saludando) Estaba leyendo algo interesante, pero el sueño casi me domina, y pense: ¡Nada!. Los años comienzan a dejar las huellas, y lo peor, con una mujercita tan campante. (Se acerca a doña Otilia y la besa en la frente).
Debora - ¡Que bien se pasa la vida con una con unos papas así! ¡Por que se pondrá uno grande para despues tener que abandonarlos¡
Don Manlio - Lo de grande es inevitable, pero lo otro puede quedar sujeto a una espera sin limites.
Manuela - ¡No cuando se tiene hijas bonitas!
Doña Otilia - ¡Pero si cuando son obedientes y comprensivas¡
Debora - Otra vez con tus cosas, mama.
Don Manlio - ¡Me Integraron! ¿Supongo que se podrá saber de que hablaban? pero si son breves, porque tengo ganas de dar un paseíto en carro, recordando aquel dicho: una noche tranquila y es la paz de los viejos y la esperanza de los jóvenes.
Debora - ¡No papa! No salgamos todavia. Esta noche vendrá Camilo a visitarme.
Doña Otilia - ¡ Y dale con ese señorito otra vez !
Manuela - Bueno ya es un poco tarde, tengo que irme. (Dirigiéndose a Debora, con malicia) Luego seguiremos hablando. (se despide y sale)
Doña Otilia - ( A Debora ) Esta amiguita no me esta gustando. La veo con demasiado interes en este asunto tuyo. Ahora rato me oiste hablar de las influencias estrañas, lo hice deliberadamente. La tranquilidad de este hogar, en el que vives y al que tanto quieres, jamas, ni una sola vez, fue perturbado por el revolotear de mariposa alguna y de tan feos colores, que al posarse no sabe uno que malos augurios esta trayendo.
Debora - Me parecen exageraciones tuyas, mama. ¡Que interés puede haber en su amistad!
Doña Otilia - Sigues confirmando lo que antes te dije: creencia a siegas en personas que no se conocen. Esta amistad de ella solo data de esta misma epoca en que conociste a ese señor. ¡ Y de el si es una vieja amiga! Además de ser su empleada de confianza. Que sabemos si al urdir un plan esta tramando algo que ignoramos nosotros.
Debora - Cualquira que te oye piensa que hay un miterio en la vida de camilo. Como la gente conversa tanto, y si asi fuese, ya algo hubiéramos sabido.
Don Manlio - Es tiempo de que hable yo tambien (a Debora) Mira hijita, debes afrontar la vida bajo un aspecto crudo y real los cuentos de hadas no se ven hoy sino en películas en colores para distraer a los ñiños. Eres ya mujer y estas jugando con tu destino. El que no se sepa algo de su vida solo implica ignorancia de nuestra parte, pero nunca confirmación de lo que pudiera negarsenos. Hay dos maneras de ocultar las cosas, o en bien o en mal. Lo primero es el egoismo de no querer dar felicidad: lo otro, la simple complacencia con el dolor ajeno. Estas cosas a meritan una investigación a fondo.
¡Y cuan difícil es conocer en detalle el pasado de un hombre ya maduro! no es que sospeche nada malo, sino que es el deber de todo padre, cuando entra en juego el honor de su hija. si una cosa llega por fuerzas superiores y ajenas a nuestra valuntad se debe acatar con resignacionpero cuando no tengamos medios como evitar la tragedia. Ya añguien lo dijo: "Las desgracias que vienen de fuera pueden soportarse, son accidentes. Pero sufrir por culpa propia, ¡ha! es el temor de la vida".
Debora - Hablas de tragedias casi como si estuvieras vaticinando algo que tendrá que suceder irresistiblemente.
Don Manlio - Si, Tal vez.
Doña Otilia - Negros presidentes que se forman por la incompatibilidad de pareceres.
Debora - Ustedes merecen lo mas noble que se pueda dar, no como un pago en la formacion de mi propio ser sino como un pago en la formacion de mi propio ser, sino como un tributo de reconocimiento a quien se merece todo. Pero. . . ¡Dis mio iluminame! Si al renunciar definitivamente estoy sacrificando mi propia ventura, ¿a quien debería reclamar mas tarde si al equivocarnos todos resulta ser un hombre de bien al hacer feliz a otra mujer?.
Don Manlio - No te estamos pidiendo renunciar a el, sino un tiempo de espera en el que podamaos averiguar sobre su vida, su comportamiento y sus principios de hombre cabal.
Doña Otilia - ¡Como te lo mereces tu!
Debora - Bueno, denme la oportunidad de hablar con el sobre este asunto. El es el apurado, habla de nuevos negocios, de viajes, y de un sin fin de cosas por hacer, lo que reclama una decision rapida en sus futuros planes. (Tocan la Puerta y sale debora a abrir)
Camilo - ( saludando efusivo) ¡ Nuevamente respirando el ambiente sutil que emana de este hogar tan acogedor! ¿Como están ustedes?
Debora - pensando ya que tal vez no vendrías por tus múltiples ocupaciones
Camilo - ( Con muchas reverencias) Cual podría ser tan importante que me privara de verte esta noche a la vez de saludar a mis futuros y queridos suegros
Don Malio - Precisamente estábamos conversando con Debora sobre usted.
Camilo - Sin ser egolatra, supongo que de cosas agradables.
Don Manlio - A lo menos de gran interes para todos
Camilo - Ojala haya sido sobre el mio supremo: ¡Robarles la mejor flor de su jardín! Simbolizando con la palabra robo el punto final que pondré a mi a mi vida de célibe incomprendido.
Don Manlio - ¡Que dimensiones quiere abarcar abarcar usted con la palabra incomprendido!
Camillo - Simples alusiones a un termino sin importancia, Cuando mas, pequeñas pequeñas travesuras que no siempre se comprenden.
Don Manlio - En Absoluto. un poco de curiosidad al principio pero con mucho interés al final. . .
Camilo - ¡No! Simples bromas mias, con un malabarismo de palabras inconexas, tal vez. Al decirtravesuras, solo hago referencia a las cosas sin importancia que hace referencia a las cosas sin importancia que hace todo hombre, a quien una situación económica holgada le permite ejecutar.
Don Manlio - ¡Con extralimitaciones por supuesto!
Camilo - ¡Y siempre que no vaya en perjuicio de nadie!
Doña Otilia - Se presume que un hombre de su experiencia tenga muchas cosas interesantes que contar.
Debora - (Mimosa) ¡Y que enseñar!. . .
Camilo - Decir que mi vida ha sido una pagina en blanco seria baladí. Mostrarme como un simple iluso, es también otra forma de engaño, que iría en contradicción a mi manera de actuar, ante gente con quienes ante gente con quien estoy obligado a sincerarme. he sido de todo. Cando no hallo camino, me lo abro, así tenga que desbrozar a media humanidad. Cuando se llega a la meta es porque se a saltado un sin numero de obstáculos, imprevistos y hasta dolorosos. . . Cuando se asienta el pie muere alguien, pero hay que seguir andando, así se acaben todas la hormigas de la tierra. . . Los estados de conciencia, casi siempre , no son mas que el estacionamiento de la voluntad. Los franco-tiradores son los héroes supremos. cada jornada de barbarie en donde actúan, trae consigo un pecho lleno de condecoraciones. Y los que mueren no son insectos, ni seres culpables.
Don Manlio - ¡ Muchas veces se da muerte en defensa del honor!
Camilo - El individual si, pero no la masacre colectiva a que arrastra el capricho de unos pocos. . .
Don Manlio - Volviendo a la que nos incumbe, me gustaría conocer un poco mas, ir más a fondo en lo que respecta a su vida en sociedad. Usted estará de acuerdo conmigo sobre la finalidad que persigo: ¡La defensa del honor de mi hija!
Camilo - El que practica la violencia es siempre el perjudicado, don Manlio. Analicemos las cosas con calma. Hay veces que desvio un paco, de lo que en realidad a ustedes les interesa conocer sobre mi persona; pero es tan largo el camino andado que se confunde uno en la ruta. El que al unísono sea el juez y el acusado, es ya de por si un acto contradictorio, que no revelará hechos precisos en lo que se refiera a mi propia persona. Hablar de mí mismo equivaldria a decapitar mis virtudes y ensalzar mis defectos.
Don Manlio - No pretendo ser un confesor, pero tampoco aparecer como un incauto.
Camilo - Sobrara tiempo, don Manlio , para charlar sobre esto. Seje que mis actos hablen por mi. Preocupemosno por el futuro, que es bastante promisor.
Don Manlio - Presisamente, a ese punto queria llegar. Debora nos a participado que usted le urge casarse. Creo que en esto hay un poco de violencia apenas hace un mes que se conocen. fijemos un plazo, digamos par dentro de 6 mes; tiempo suficiente para plnear las cosas con calma.
Camilo - (Sorprendido) ¡No, don Manlio!, ese plazo es muy largo.tengo muchos años sin tomar vacaciones; los negocios tan absorbentes no han permitido que disfrute de un pequeño descanso. Debora y yo tenemos todo planeado: casarnos dentro de 15 dias y luego emprender un corto viaje.
Doña Otilia - No estamos de acuerdo; sin embargo, hablaremos nuevamente con Debora. y a su debido tiempo ella notificara nuestra decision final
Camilo - ¡Por Dios, Señora! su crueldad ingenua desespera mas la regeneracion que pide mi vida. . .
Don Manlio - Son sus propias palabras las que confunden mi espíritu. El hecho regeneración involucra un acto de contrición.
Debora - Papa no le hagas caso a camilo habla así por cualquier cosa.
Camilo - ¡Sandeces, don Manlio!
Don Manlio - ¡Bueno hijita, que dios te proteja! Vamos, Otilia, hay tiempo para dar un paseito. (se despiden y salen)
Camilo - (mostrando disgusto) Tus padres me están atormentado. El viejo cuando habla deja entrever algo raro, hay un dejo de misterio que no acierto a comprender. Solo que no quiere extralimitarse conmigo. Por eso es el apuro que tengo en casarme, no sea cosa que hasta el llegue rumores de hechos pasados, a los que la gente goza de desfigurar. . .
Debora - (Algo inquieta) quizá la forma de expresarte lo confunda un poco papa es un hombre al que le gustan las cosas claras. Donde hay tapujos anda mal. tu tienes que franquearte con el. comprenderás que como padre al fin tiene que estar preocupado.
Camilo - (Displicente) en parte si, pero sin llegar a los extremos. ¡Ni que fuera yo calavera, o un rufián!. Tengo una personalidad bien cimentada. Son bases tan solidas que es imposible su resquebrajamiento. Asi reciba tremendos impactos de la maledicencia callejera. . .
Debora - Hay veces que hablas con vaguedades, como que tendrías la acusación de alguien. . .
Camilo - ¡Que podría ser mi propia conciencia, si no fuera un agnóstico!
Debora - Esas negaciones tuyas sacan de quicio a mama.
Camilo - Por no saber aparentar de martir, aunque despues mostrara las garras. . .
Debora - ¡con el cervatillo sin poder escapar!
Camilo - Son casos hipotéticos, no me refiero a nosotros. solo para mostrarte que el fingimiento también es una virtud, que da grandes beneficios.
Debora - Mira camilo, con todas las fuerzas de mi alma, solo te pido una cosa: que seas sincero conmigo. Estoy luchando contra muchas corrientes adversas;yo que no he hecho mas que obedecer a mis padres, esta vez ando en desacuerdo con ello. ¡Todo por ti! ¡Por nosotros 2!Defendiendo un sueño que al ser realidad no se si sera para mi desgracia o felicidad. Tengo mido, camilo , mucho miedo. ¡ Que mi altivez de hoy no sea mañana la crucifixión de todos mis ideales. ( Baja la cabeza casi en sollozos).
Camilo - (Amantisimo) Te juro por dios que en la sinceridad de mi cariño hallaras todo para que seas la mujer mas feliz de todas las mujeres. (suena el teléfono y es camilo quien responde) Si el habla. ¡Que hubo! ¿Dondé esta?. Si si, . . . perfectamente. Te espero. No tardes mucho. . . quice ir pero tuve contratiempos. . . Despues te explico ¡No seas tonto siempre incredulo! ¡Hasta luego, ven pronto!. . . (Va nuevamente hacia debora)
Debora - ¿quien te llamo?
Camilo - (Sin poder fingir) !Mateo¡
Debora - ¡Caramba si molesta! Si molesta, hoy a llamado preguntando por ti por lo menos cinco veces parece ser que no te desampara nunca.
Camilo - ¡Buen muchacho! Soy su protector. . . Anda mal de situación y le ofrecí un empleo. Es muy inteligente. . .
Debora - siempre te habla con mucha intimidad, creo que te sirve hasta de secretario privado. . .
Camilo - ¡Bha! no hablemos de cosas que no nos interesan. . . ¡fijae en esto! (Saca del bolsillo tres estuches de joyas). Espero te gustaran recibelas como una prueba mas de lo que siempre e dicho.
Debora - (Admirada)¡Son preciosas! ¡Este solitario es un sueño! ¡que esmeraldas tan bellas! (Mimosa le agarralas manos). Gracias las usare siempre en tu nombre y. . . ¡hasta el dia que me quieras!. . .
Camilo - (Cariñoso) ¡Amor, si es tu promesa jamas dejaras de usarlas!
Debora - ¡Que así sea!
Camilo - Ahora que recuerdo y antes de que se me olvide, ayer me dijiste cuando nos despedimos que tenias que preguntarme algo, algo sobre. . . no se que cosa. . . no oi bien la ultima palabra cuando arranque con el carro.
Debora - Nada de particular, pero creo que fue sobre el mismo muchacho ese que te llamo por telefono. . .
Camilo - ¡Tu diras!
Debora - En dias pasados estaba yo donde Manuela, cuando llegaron otras amigas de ella, charlaban sobre asuntos y una de ellas nombro a ese tal mateo. Por cierto no dando muy buenas referencias. . .
Camilo - Si uno cree todo lo que dicen las mujeres, las reputaciones irian a la caye sin mas cuestión.
Debora - Ese es el pensar de los hombres, pero por medio de las mujeres se pueden aberiguar muchas cosas, y no todas ventajosas para ellos. Lo que se rumoraba no ponia muy en alto la reputacion de este muchacho. . . Son historias feas y nada honestas. Parece que tienen tendencias a no gustarles mucho los . . . amigos . . . Son barbaridades que cuentan. Segun parece, hay un sitio no muy decente, donde han amueblado un apartamento con decoracionesalegoricas . . . y en que deben, bailan y se visten con trajes no do hombres . . .
Camilo - ¡Que horror! ¡Esa es una vil calumnia! Al contrario, ese muchacho es un gran mujeriego. Quizá si todo viene porque dejo en veremos a una de esas amigas a que te refieres.
Debora - No me sorprendería, por que también y que le gusta enredarse con las mujeres. ¡Que barbaridad! Me resisto a creer que existen hombres de condiciones morales tan desagradables. Toda la vida me a horrorizadoel tener amistad siquiera con un hombre así. . .
Camilo - ¡En la vida hay de todo! Hablar de estos temas es siempre desagradable, pero bueno . . . (Se interrumpe porque alguien toca el timbre de entrada, sale debora a abrir).
Mateo - Señorita muy buenas noches.
Debora - (molesta) Pase adelante.
Camilo - (Alegre) ¡Hola, jovencito! Siempre apareciendo como los fantasmas.
Mateo - Te vine a buscar para que hablemos sobre un buen negocio que se me presento y en donde hay chancepara ganarnos una platica sin mucho riesgo.
Debora - No creo que sea este el mejor sitio para hablar de negocios, que tal vez no me interesen.
Mateo - No es mi intención molestarla. Es de presumir que camilo pensara que no es aquí donde trataremos lo ya dicho. Solo que me urgía verlo esta misma noche, para ponernos en movimiento mañana temprano.
Camila - Entonces no te vayas. Es bueno que te oiga dialogar, no vaya a ser que tenga de ti un concepto equivocado . . . y que si asi fuese pondras en juego toda tu habilidad de buen parlanchin, para destruir ese concepto.
Debora - Y con las pocas ganas que tengo de oir discursos.
Mateo - ¡Gracias anticipadas! Las palabras de camilo obligan a no quedarme mudo. Sobre todo si es tratando de salvar un concepto . . .
Camilo - Y que mi futura mujercita sabe que el amigo de su marido tendrá que ser de ella también . . . irremisiblemente. . .
Debora - ¡Siempre y cuando ese amigo no perjudique!
Mateo - (Con cinismo) ¡Y que aun así merecería estimación!
Camilo - Para dar comienzo a un buen entendimiento propongo que demos un paseo un carro. Una noche tan fresca convida a reconciliaciones.
Debora - (con resolución) ¡No Camilo! Hoy no te complazco. Sera otra vez.
Mateo - ¡Déjala tranquila! Se nota cansada. Sobrara tiempo para estar juntos los tres. Nada Cristo entre los dos ladrones. ¡Si tu seras el buen dimas, tendre que conformarme con ser yo Gestas!
Camilo - Ya comienzas a distraernos con tus cosas absurdas que aun siendo irrespetuosas son
agradables
Debora - En verdad, camilo si estas son todas las ocurrencias de tu hábil parlanchin, podrias ir buscando a otra que no sea yo, para que el celebre sus patochadas.
Mateo - ¡Ni tanto señorita! Si este es el prefacio de mi obra, vislumbro que el epilogo sera una tragedia a juzgar por el maltrato que estoy recibiendo de usted.
Debora - ¡Expliquece mejor, esta usted transitando en terreno peligroso!
Mateo - ¡Simples bromas mias! Cuando una persona empieza a gustarme siempre me inicio con ironias sutiles. . .
Debora - ¡Como!
Mateo - Solo esperaba esa reaccion para felicitar de veras a mi amigo y protector. ya veo que si lo quiere usted. ¡Me congratulo con los dos!
Camilo - Hoy estas peor que nunca con tus chanzas pesadas. Debora no es partidaria de esas cosas. Si quieres congraciarte con ella tendras que crear nuevos procedimientos.
Mateo - Y que no sera de formula facil, por que mi incipiente amiga se muestra reacia a todo intento afectuoso. Deliberadamente escojo esta palabra, por que no otra cosa que afecto reclamare, siempre que ella no ponga otra cara de sorpresa, señorita, señorita le estoy diciendo las cosas como de corazon las siento . . . Camilo y yo somos grandes amigos. Muy afines en nuestros gustos. . . Me jacto de ser su gran confidente; el único distanciamiento que hay entre los dos es el peso de mil responsabilidades que el lleva sobre sus hombros, y que yo en cambio me basto y me sobro con ser simplemente un triste mortal, no tengo mas riquezas en la vida que mi sola filosofía, la que me impulsa a obrar con acierto o no pero que indefectiblemente me lanza también a no rendir cuentas mas que a mi propio ego son las baladronadas del espíritu que renuncia a toda mordaza del convencionalismos este recuerdo que usted palpa no tiene otra finalidad que despertar fe para cuando me oiga hablar sepa que ninguna influencia extraña esta impulsando mis actos. buenos o malos, pero siempre sinceros. . . y muy mios. . .
Debora - Pero en la vida hay conceptos morales que respetar, xq actuamos en una comunidad de seres racionales.
Mateo - Con desgracia para todos ya que lo imperante no es mas que un racionalismo bastardo, leyes acomodaticias para proteger al fuerte, por eso al ser débil tengo que protegerme yo mismo. respetar lo creado por el hombre para evitar el sufrimiento físico. Mas con una barrera permanente, entre este estado obligatorio y el espontaneo que me impulsa a vivir como quiera.
Debora - ¡Dios libre a Camilo de tan perversa influencia!
Mateo - No te preocupes por ello. El esta lanzado a seguir otros derroteros, en parte. . . Le prepara su nicho, pero con una cadena de doble eslabón para que no se le escape . . . ¡Genio y figura hasta la sepultura!
TELON